Desde que llegaron los smartphones a nuestra vida el número de detalles que nos perdemos a lo largo del día puede que haya aumentado (véase esa farola con la que has tropezado esta mañana mientras cambiabas de lista en Spotify). También, puede que tu amigo se ofenda si le haces phubbing, más conocido como mirar el móvil mientras os estáis tomando una caña y te está contando sus últimas vacaciones. Es cierto que la tecnología puede a veces absorbernos y meternos demasiado dentro de la pantalla, alejándonos de todo lo palpable. Sin embargo, al César lo que es del César, los smartphones se han convertido también en nuestros aliados, permitiéndonos dimensionar nuestras experiencias y comunicarnos de forma más extensiva.

Desde hace ya unos años, el uso del smartphone va estrechamente ligado a las redes sociales. Y es que en 2016 el 80% de los usuarios de redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter ya procedían de un teléfono móvil. Esto nos indica, que a los usuarios les gusta estar conectados de forma constante, y estén donde estén. Incluso durante un evento. Por eso, a día de hoy debemos adaptarlos a una dimensión más digital y aprovechar esa conectividad que nos ofrecen los móviles que tanto nos vician siempre llevamos encima.

Las ventajas del noviazgo entre las redes sociales y los eventos se dan tanto en la fase previa, durante y después.

CONVOCATORIA DEL EVENTO:

Si lo que estamos organizando es un evento abierto o queremos hacer una convocatoria de asistencia, podemos realizar una pequeña campaña en redes sociales. A través de nuestros perfiles sociales podemos llegar a nuestra comunidad, es decir, gente que nos sigue porque es afín a nosotros y que pueden estar altamente interesados en asistir.

DENTRO DEL EVENTO

Cada vez más, es importante organizar un evento interactivo y bidireccional, que permita la participación de los asistentes. De este modo, las redes sociales pueden ser un súper aliado para esto. Por ejemplo, durante una ponencia, podemos darles la posibilidad a los asistentes de realizar sus preguntas en Twitter y taggearlas con un hashtag, para que luego el ponente las pueda responder. También podemos animar a los asistentes a subir algunas fotos a Instagram durante alguna actividad. Es importante pensar en qué redes sociales nos interesa aparecer, para poder preparar estas dinámicas con antelación: dejar visibles los handles de nuestros perfiles sociales, preparar un photocall, determinar un hashtag oficial, establecer una buena iluminación para las posibles fotos o videos, una buena conexión wifi… De este modo hacemos más fácil que nuestros queridos asistentes se conviertan en una especie de altavoces de nuestro evento fuera de él.

MÁS ALLÁ DEL EVENTO

Si todo lo anterior lo hacemos bien y conseguimos que venga gente a nuestro evento, que disfruten y que generen contenido en sus redes sociales, podemos estar contentos. Ya que habremos conseguido que también haya personas que vean y sientan nuestro evento, sin haber estado en él.

A nivel comunicacional esto es genial, puesto que trabajamos nuestra marca a través de personas (nuestros invitados) que actúan como prosumers hablando de nosotros. Es cierto que desconocemos que tipo de contenido van a generar nuestros asistentes, por ello, es importante preveer, como mencionábamos anteriormente, ciertas facilidades e inputs sobre ellos, para poder dirigir en cierto modo sus posibles publicaciones a lo que queremos.

No obstante, también podemos contar con una generación de contenido controlada, mediante la presencia de un community manager. De este modo, creamos contenido en nuestros canales sociales siguiendo nuestra propia estrategia de comunicación y mostrando aquellos elementos del evento que más nos interesen. Además, la presencia de un community manager ayuda a dinamizar el evento en las redes y animar a los asistentes a generar contenido, haciéndolo más participativo e interactivo.

Algunos de los clientes de nuestro espacio de eventos conocen la importancia de generar contenido en las redes sociales durante sus acciones. Por ejemplo, aquí vemos algunos IG Stories realizados por Chicco durante su evento en nuestro espacio.

DESPUÉS DEL EVENTO

Una vez acabado el propio evento, el contenido generado por nuestros asistentes puede servirnos como indicador de lo bien que fue nuestra convocatoria y ofrecernos datos a la hora de realizar un informe final. Si propusimos un hashtag oficial al inicio, podemos revisar todas las publicaciones que lo incluyan y analizar esa conversación para sacar conclusiones. El número de publicaciones nos indica el grado de participación de los asistentes y nos da pistas acerca de si conseguimos crear un evento interactivo e interesante de compartir.

Aprovechándonos de un campo que está en constante evolución como es el de las redes sociales, podemos asegurarnos que nuestros eventos conseguirán una dimensión mayor sin incrementar demasiado los esfuerzos. Así que no nos olvidemos, el móvil, cuanto más encendido y más cerca mejor. Menos si estás de cañas con un amigo. Entonces, mejor que se quede en el bolsillo.

Photo: Samuel Zeller.